La planta de bombeo de Puente Abadía prácticamente no existe, y en la planta de Bavaria, de tres máquinas de contingencia, que deberían trabajar alternadas, solo sirve una, y está trabajando desde el año pasado las 24 horas sin descanso. A esto se suman la falta de liquidez ecónómica, las pérdidas del 60% por agua no contabilizada, y los gastos de nómina y prebendas sindicales, que significan el 45% de todo el presupuesto con que cuenta la empresa.
Hablamos en exclusiva con la Ing Cristina Florez, gerente de la EAAV, con quien estuvimos conociendo de primera mano el gravísimo panorama…